Cerebro
Las funciones del cerebro son tan admirables como misteriosas. En el cerebro se producen el pensamiento, las creencias, los recuerdos, el comportamiento y el estado de ánimo. Es la sede de la inteligencia y el centro de control del organismo, coordina las facultades del movimiento, el tacto, el olfato, el oído y la vista. Permite la formación del lenguaje, entender y realizar operaciones numéricas, componer y apreciar la música, visualizar y entender las formas geométricas, y comunicarnos con los demás. El cerebro incluso está dotado de la capacidad para planificar con anticipación y crear fantasías.
Revisa todos los estímulos, tanto si proceden de los órganos internos como de la superficie corporal, de los ojos, oídos y nariz y, en respuesta a estos estímulos, corrige la postura corporal, el movimiento de las extremidades y la frecuencia del funcionamiento de los órganos internos. Así mismo, los estados de alerta y de ánimo están regidos por el cerebro.
La capacidad del cerebro humano es única; ni siquiera las computadoras se aproximan a estas aptitudes. Sin embargo, tanta sofisticación tiene su precio: por un lado, el cerebro necesita una alimentación constante, con una demanda de flujo sanguíneo y oxígeno muy elevada y continua (supone el 20 por ciento de la sangre que sale del corazón).
Por otra parte, una insuficiencia circulatoria que dure más de 10 segundos puede causar una pérdida de la consciencia (síncope). Varios factores como la falta de oxígeno, valores anormalmente bajos de azúcar en sangre o sustancias tóxicas, pueden producir una disfunción cerebral en cuestión de segundos. Afortunadamente, el cerebro tiene mecanismos de defensa que, en general, son capaces de evitar tales problemas.
Los tres principales componentes del cerebro (o encéfalo) son: el cerebro anterior, el cerebro medio y el cerebro posterior.
El cerebro anterior
El cerebro anterior es la parte más voluminosa y compleja del cerebro humano. Está formado por el telencéfalo -el área con todos los pliegues y surcos que se reproduce típicamente en las ilustraciones sobre el cerebro- así como por otras estructuras subyacentes.
El cerebro esta formado por masas de tejido convoluto y denso dividas en dos mitades (los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo) que están conectadas en el centro por fibras nerviosas conocidas como el cuerpo calloso. El hemisferio izquierdo se considera la mitad lógica, analítica y objetiva, mientras que el derecho se considera más intuitivo, creativo y subjetivo. El cerebro a su vez se divide en cuatro lóbulos: el frontal, el parietal, el occipital y el temporal.
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